Las cebollas asadas con sirope de arce son más que una guarnición agridulce, son un auténtico remedio para el organismo.
Un plato rico en minerales y vitaminas, además de sabroso y ligero.
Las cebollas asadas con sirope de arce son más que una guarnición agridulce, son un auténtico remedio para el organismo.
Un plato rico en minerales y vitaminas, además de sabroso y ligero.


